Las personas que manifiestan una condición de que no se valoran ellos mismos, tiene que ver con un “complejo de inferioridad). Tienden de pensar que no tienen las suficientes capacidades de cumplir ninguna meta correctamente o siempre usan la frase “el o ella puede hacerlo mejor que yo.” Es actitud es un impedimento severo para la persona que piensa en esa manera.
Tienen que tener cuidado de lo que confiesan, porque llegan a cerrar las puertas que ellos soñaban abrir. Esto es una plena contradicción. Cuando empiezan a valorarse justamente, confesando cosas positivas para su propio futuro, pueden llegar a lograr las cosas que han soñado.
Los padres, familiares, personas en el externo de familiar deben de apoyar los jóvenes con diversidad funcional intelectual de cualquier forma, a alcanzar las metas que desean en la vida, entre las lineas razonables, y con los recursos que uno tiene en mano.
En caso que no los tienen en ese momento, podrían acudir a centros educativos que ofrecen plazas para que sus hijos(as) pueden desarrollar y tener oportunidades para tener una vida sana, organizada, fructuosa y de un nivel razonable en calidad de vida.
